Solo nos queda "eso" y nuestro bosque encantado
nos quedan las caricias para rellenar el sueño,
una casa sin pinturas en las paredes, sin nada.
Guardamos platos rotos bajo las sabanas y nos acurrucamos el alma,
nos queda aún un viaje al Caribe por hacer (que sé que nunca haremos)
nos queda la piel gastada y abajo unos viejos y amoldados huesos.
En un rincón de la sombra guardamos la idea de morir con gloria antes de ser viejos
en un cuaderno guardas mis poesías carcomidas de heridas,
nos queda el patio del caserón sin plantas, la tierra y un par de estatuas,
la foto que sacaste en navidad y todavia no enmarqué;
el almanaque al que le sobra un mes, por que según vos "hay que inventar el tiempo".
Y el cielo...Ay amor nos queda el cielo, un cielo limpio sin nubes negras,
sin aviones de ida y vuelta, sin moscas que joden la vista...Limpio el cielo nos queda,
aunque creas que es hora de dejar de pelearle al destino, yo confío en que nos queda;
Si, si...Todavia nos queda "eso" y nuestro bosque encantado que nunca olvidaremos.
lunes, 21 de julio de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario